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Seguimiento al “caso”

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Me había negado a escribir sobre esto porque creo realmente que hay cosas que es mejor olvidar. Sin embargo, lo tomaré como parte de una terapia. En mi última semana de vacaciones de verano entraron a robar a mi casa. Esas cosas que uno no se espera cuando sientes que la casa es segura, que hay suficiente vigilancia, que hay rejas suficientes para alejar a quienes gustan gastar su vida tomando lo que no les ha costado ganar (al menos no de la manera convencional). Mi primera reacción fue de enojo, pasé luego a la tristeza de saber que había varios objetos que me hubiera gustado conservar por toda la vida. Luego llegó el miedo, ese que me obligó a instalar alarmas, rejas más resistentes que, aunque feas, me parecía que podrían mantenerlos fuera un poco más de tiempo. Sin embargo, por las noches permanecía despierta por largas horas, luego, cuando conciliaba el sueño, cualquier ruido del exterior (hasta el de un gato tenor o un viento inoportuno) hacía que me levantara a revisar –por...

Nuevos en la familia

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La conocí cuando medía poco menos que una caja de zapatos. Fue prematura, me dijeron mis tíos. Un ciclón inesperado asustó a su mamá y el parto se adelantó mucho más de lo esperado.  Nació un 6 de agosto (tres días antes de mi primer cumpleaños). Ojos enormes de color azul-verde, y lo demás todo pequeño, como caricatura japonesa. Desde chica siempre fue bella.  El 14 de julio me llamó para decirme que a las 9:55 p.m. acababa de nacer su primer niño: Gael Sahir. ¡La familia sigue creciendo! Mi abuela debe de sentir mucho orgullo de tener la oportunidad de conocer varias generaciones.  Un abrazo a mi prima Saira y un beso para ambos. Va este arreglo floral que preparé al tratar de inmortalizar la belleza de unas flores de concurso al que fui el año pasado.

Una de Depp

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Uno no puede exagerar con el IMSS

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Hoy, pese a todas las veces que he jurado que no volveré, fui al IMSS. Tenía una cita que me programaron hace meses con un especialista y no quería dejarla pasar, así que me armé de valor y fui. La cita era a las 10:00 a.m., así que, como mujer precavida que soy, llegué casi una hora antes a hacer mi primera fila del día para entregar mi tarjeta de citas. Para empezar llegué a un mostrador en el que –después de perder mucho tiempo– me indicaron «amablemente» que no era ahí, que era en otro que estaba a unos cuatro metros.  Bueno, de todas formas faltaba un buen rato para que iniciaran las consultas, así que me resistí el deseo de darle una desgreñada a la doña que me mandó a hacer otra fila. Por fin recogieron mi tarjeta y me indicaron que me llamarían. Pasaban de las 10:00 a.m. y yo ya estaba un poco intrigada porque no veía mucho movimiento, así que –con mi cara más dulce y angelical de la que fui capaz– fui y pregunté que si qué pasaba, a lo que la doña –sin mirarme a la cara– m...

Una foto para el recuerdo

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Va una foto con mis abuelos

¡¡De nuevo cumple años!!

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Casi siempre empiezo escribiendo que cumple años mi amigo Alfredo. Y es verdad... Todos los años lo hace... Es algo así como tradición :) Pues este año cumple 36 añotes, pero como siempre le digo: ¡Somos unos pooooollos! En esas épocas siempre estoy que brinco por irme a Caborca (aunque nunca puedo), y más porque sé que reiré como loca y que además de todo, estaría festejando a mi mejor amigo al que quiero irremediablemente. Va un abrazo cibernético anticipado para mi amigo (para que los junte con todos los mensajes de 'precumpleaños' que le he enviado) y espero con el alma que este año sea mucho mejor que todos y que el que sigue lo supere y así en adelante. TCM

¡Otro meta cumplida!

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Y sigo con las confesiones: Sí, me siento intrépida al poder realizar algunas actividades que antes ni soñaba. El 27 de septiembre de este año recorrí 80 kilómetros en bicicleta. Lo hice en 4 horas y 20 minutos. Sé que por mucho es un mal tiempo para los profesionales, pero para mí fue un gran logro, considerando que apenas tenía dos meses entrenando, deduciendo como usar los cambios y aprendiendo a bajar de ese extraño armatroste llamado bicicleta. ¡80 kilómetros es mucho! Y lo es más pensando que tiene un exagerado número de subidas. Se que gran parte de esa fuerza tiene que ver con el deseo de romper límites, de exigirme más, pero también el impulso que te da la amistad, el compañerismo, el amor. Dijeron que este año fue el último paseo ciclista Rosarito-Ensenada, aunque yo creo que no lo será. Dicen que lo dejarán de organizar porque bajar de 12,000 participantes a 8,000 es mucho. Yo lo que miré fue un mar de ciclistas, con el espíritu engrandecido al cruzar la marca de salida y la...