Diástole-Sístole

¿Y esa sonrisa de ojos?

3/9/08

Viaje a La Paz


Una conoce sus fortalezas… Lo de nadar no es algo que se me dé con naturalidad, mucho menos si se trata de meterme al mar. Me siento tan vulnerable que prefiero permanecer en la orilla de la playa.

Hace unos días fui invitada a La Paz, B.C. a un evento que tenía que ver con cosas de libros y editores. El evento estuvo bien, pero la verdad lo que más me gustó del viaje fue una escapada que me di para conocer una isla hermosa que se llama “Espíritu santo”. Esta isla aparte de ser enorme es alucinante.

En el trayecto pude ver colores intensos de cielo y mar, piedras enormes, playas tranquilas, delfines, gaviotas, pelícanos, pero sobre todas las cosas, lo más sorprendente fue ver parte de la isla con cientos de lobos de mar. Fue una experiencia fabulosa.

Aparte de todo esto, cerca de donde estaban los lobos marinos (no mucho) nos bajamos a ‘nadar’, claro que yo traía un chaleco enorme que me permitía mantenerme a flote y con toda mi indumentaria para esnorkear ‘profesionalmente’. Pude ver en esa agua transparente un arrecife en donde habitaban una infinidad de peces de todos los colores y tamaño. Un compañero de viaje dijo que había visto un pequeña mantaraya, claro que en ese momento me salí de inmediato y no volví a explorar, siendo que minutos antes me sentía Jack Cousto.

1 comentarios:

  • A las 7 de octubre de 2008, 21:41 , Anonymous Anónimo ha dicho...

    Tu descripcion invita a ir a conocer esos lugares. Ojala escirbieras mas seguido, tienes chicpa y el año apsado escribias mas, este como que ya no. Que sonrisa perfecta tienes, sería mas agradable un viajecin con buena compañia.

     

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