Diástole-Sístole

¿Y esa sonrisa de ojos?

16/8/07

Entre parteras te veas

Soy una orgullosa nieta de una partera. Ella no me trajo al mundo, pero me hubiera gustado. Ella fue partera por muchos años, una de las últimas parteras autorizadas por médicos y todo para realizar esa honrosa labor.

Y ahora que lo pienso, yo también soy partera, pero de libros: ayudo a que “nazcan un nuevos libros”.

Desde pequeña me gusta leer, aprendí a leer y a escribir a muy corta edad y con admiración mis maestras felicitaban a mi madre por tal “gracia”. No he de negar que esto fue posible gracias a mi tía Susana que me cuidaba y enseñaba con esmero, que ya cuando entré al preescolar (a los 3 años... sí... a los 3 años me aceptaron en preescolar e hice mis tres añotes hasta que entré a la primaria) sabía escribir varias palabras y hasta leer alguna que otra.

He crecido con personas que le gusta la lectura, que de alguna manera les gusta leer, aunque no sean los mejores libros ni la mejor literatura, pero siempre leyendo. Mis hermanos y tíos, por ejemplo, leían el Libro del Oeste o el de Vaquero (que son de "puras letritas"), mis tías las historias de Corin Tellado y las novelitas cachondas de Jazmín y Amor, y otras por el estilo. A mi madre siempre la recuerdo leyendo, leyendo. Recuerdo que a veces que va conmigo en el carro, lee en voz alta letreros, anuncios, nombres de los lugares, y todo lo leíble; la recuerdo leyendo la enciclopedia, libros de historia, pero sobre todo, sobre todo y hasta la actualidad, la Biblia y sus revistas de estudios bíblicos.

Yo leía lo que me encontraba, las novelitas de vaquero, las historietas de Fantomas, Archie, Pequeña Lulú, Lágrimas y risas, cuentos de terror (mis preferidos) y por qué no decirlo... hasta las novelitas cachondas cuando no me veía mi madre porque era algo que no estaba tan permitido en casa.

Ahora que hago libros, trato de que estos se vean bien, que sean atractivos a la vista, aunque a veces “sus padres” se empeñen en que no sea así, lucho lo más que puedo. He realizado más de 100 libros y como sucede con los maestros en las escuelas, la verdad no recuerdo todos los títulos, aunque si los veo, digo: “ese yo lo hice”.

Me gusta mucho mi trabajo y por eso me he tratado de especializar, y lo quise hacer con lo españoles que ya tanta experiencia tienen al respecto. Hice mi maestría en Edición pensando que como cualquier doctor, necesito actualizarme y ver qué mas hay para hacer las cosas mejor.

En marzo de este año me titulé de la Maestría en Edición, y mi titulo me lo entrega la universidad de Salamanca, la universidad española fundada en 1218 (viejita, ¿no?), que es considerada como la más antigua de las universidades hispanas existentes.

Algún día tendré mi propia editorial y podré elegir qué libros hacer y qué libros mejor no. Si algún día lo logro, sé que será fenomenal, al menos como experiencia de vida. Por lo pronto esto de ser partera de libros me sigue gustando mucho.

3 comentarios:

  • A las 6 de marzo de 2008, 4:39 , Blogger Ernesto ha dicho...

    Dónde se forma uno para presentar propuestas de librijitos?

     
  • A las 6 de marzo de 2008, 17:25 , Blogger Ikita ha dicho...

    jajaja

    No hay fila.

    Si tuviera la malicia de sacar la cuenta de cuántos libros he coordinado en mi vida serían más de 200 libros... Son muchos, no?

    Ahora quiero hacer un libro que aparte de que me guste, pueda involucrarme en todos los procesos. Así que anótate. Sé que escribes muy bien y creo que podría ser el inicio de un excelente equipo :D

     
  • A las 6 de marzo de 2008, 17:30 , Blogger Ernesto ha dicho...

    Estoy más que apuntado. Desbordo material (en mi mente, aún no escrito) incluso para más de un título. Si sabes encausar tales inquietudes aquí tienes a tu primer víctima...

     

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